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Llegó a Castelldefels con 11 años. Vino con su familia. Procedente de Úbeda (Jaén). Mariana Biedma se puso inmediatamente a trabajar en una carnicería. “Había que ayudar en casa”, explica. Con una sonrisa en la cara recuerda que necesitaba subirse a una caja para que las clientas pudieran verla tras el mostrador. Tres años después, mariana empezó a trabajar en una parada de pesca salada del antiguo mercado del provenir de la Avenida Constitución. Vendía bacalao. Era 1973, y desde entonces su vida ha estado estrechamente ligada a este pescado que admite tantas preparaciones.
Algunos años mas tarde, tras la desaparición del antiguo mercado municipal, abrió una tienda especializada en este pescado fino y suave, traído de las aguas mas profundas, puras y frías del mundo.
Corría 1999 en el calendario, y la Botiga del Bacalla abrió sus puestas en pleno centro de Castelldefels, en el numero 5 de la calle Doctor Fleming. El establecimiento recogía el testigo de la parada Pesca Salada de Mariana. |
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